• Pronatura Noreste

DÍA INTERNACIONAL DE LOS COMBATIENTES DE INCENDIOS FORESTALES


Por: Erika Castro



En conmemoración al Día Internacional de los Combatientes de Incendios Forestales, celebrado el 04 de mayo, queremos extender un enorme reconocimiento a la ardua labor que desempeña este gran sector, al enfrentarse con valentía y fortaleza, arriesgando su propia vida, con el único fin de preservar nuestros ecosistemas.



Si bien gran parte de la población los conocemos como “brigadistas”, es importante recalcar que el término correcto es “Combatiente”, pues su labor va más allá. Su campo de batalla son los bosques y selvas azotados por las llamas y sus habilidades implican conocimientos especializados en el manejo del fuego, además de tecnología, herramientas, carros motobomba y en ocasiones, equipo aéreo. Sin dejar atrás la planificación de estrategias y los conceptos militares de organización, logística, tácticas de supresión y finanzas, basados en el Sistema de Comando de Incidentes, desarrollado por la milicia.



Hablando un poco de historia, es importante resaltar que fue en diciembre del año 1998 cuando cinco combatientes de Linton, Victoria, en Australia, perdieron la vida en un incendio forestal, lo que inspiró a JJ Edmondson, brigadista voluntario, a proponer esta fecha como marco de celebración y reconocimiento internacional de los Combatientes de Incendios Forestales, sin embargo, fue a partir de 1999 que se conmemora de manera oficial.


En México, su participación ha sido vital para combatir la gran ola de incendios que atacan al país, como fruto de los cambios de temperatura a raíz del cambio climático, cambios en los patrones de precipitación y sin duda, la negligencia en el actuar del hombre.


Según datos arrojados por la CONAFOR (Comisión Nacional Forestal) en su reporte de cierre de temporada 2020 publicado en la página oficial del Gobierno de México, 378,928 hectáreas se vieron afectadas en el territorio nacional, contando con una participación de 241,327días/personas aplicadas en el combate de incendios forestales.

Lamentablemente, el panorama para el 2021 es poco alentador, pues los datos arrojados por CONAFOR aseguran que en el periodo del 01 de enero al 29 de abril del 2021, se tiene una afectación de 212,050 hectáreas, cifra que representa más del 50% de afectaciones en comparación con las cifras del año anterior, sin haber llegado a la primera mitad de la temporada, con una participación de 191,559 días/personas aplicadas en el combate de incendios forestales.



Así mismo, en el reporte del 01 de enero al 29 de abril 2021 publicado por CONAFOR en la página oficial del Gobierno del Estado, se establece que en el estado de Nuevo León se han registrado afectaciones de 22,329 hectáreas en lo que va del año, cifra alarmante en comparación con las 1,520 hectáreas afectadas en el período total del 2020.


Uno de los incendios más relevantes en Nuevo León, en este año, es el ocurrido el 16 de Marzo, en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, hecho que se inició en el estado de Coahuila y se prolongó hacía el estado de Nuevo León. Se presume que el incendio tuvo origen en unas cabañas turísticas en las que se realizó una carne asada y posterior a ella, no se tomaron las medidas necesarias para apagar de manera correcta el carbón, lo que provocó que se incendiara la zona boscosa tras las cabañas. Al respecto, en entrevista, el Director del Programa en PRONATURA NORESTE, David Borré, nos comentó que las afectaciones a causa de este lamentable acontecimiento se pueden visualizar en la pérdida de cobertura de pino, encino, abetos; suelo totalmente desprotegido en áreas con pendientes abruptas; además de entre 120 a 150 viviendas quemadas. Algunas afectaciones en el futuro cercano serían los daños en el ciclo hidrológico, las afectaciones en las temperaturas de las comunidades que viven en estas zonas y las afectaciones de tipo ecológico-social.


De igual manera, David Borré resaltó que afortunadamente no se tuvieron pérdidas de animales silvestres, sin embargo, las alteraciones en el ecosistema a causa del incendio, afectarán, por ejemplo, a osos negros, venados y pumas, por nombrar algunos. Y a su vez, resaltó que en esta zona se encontraba el sitio de nidación, alimentación y descanso de la cotorra serrana, el cual tuvo una afectación de las zonas aledañas a 3 paredes de nidación de esta especie.


Por otra parte, explicó que en México, no se ha logrado masificar el conocimiento del manejo del fuego, contando de manera general a nivel social con una cultura ambiental insuficiente, así mismo, explicó que: “actualmente existe un fenómeno de sequía que provoca que la naturaleza esté “más seca” y si a eso le sumamos la negligencia humana, es por eso que existe un incremento en los incendios forestales. El cambio climático vulnera a la naturaleza y el humano lo convierte en un hecho”.


Así mismo, expresó de manera oportuna que el llamado se debe realizar de manera equitativa al trabajo en conjunto tanto de la academia, gobierno, sociedad e instituciones privadas y públicas, cada uno desde su jurisdicción con el fin de reforzar la participación de cada sector.


Y que algunas de las soluciones para prevenir los incendios forestales serían el generar una campaña de educación para que la gente comprenda que SI existen peligros de incendios, principalmente por la temporada, esto se podría lograr al difundir el "semáforo de peligrosidad de incendios", para que los habitantes lo comprendan y se vuelva un hábito como el revisar el estado del tiempo y la calidad del aire; revisar los marcos legales, a fin de encontrar los huecos jurídicos, para implementar las multas necesarias y adecuadas al incumplimientos de las medidas de precaución; realizar medidas de prevención; reforzar las brigadas de protección como un empleo valioso y con el profesionalismo que debería ser, ya que actualmente se considera un oficio; y a su vez, entender que no se trata de satanizar el fuego, que también es necesario para la naturaleza, recordemos que tan importante es el fuego para ella, como lo es el agua, pero si conocer cómo actúa.


Tomando todo lo anterior en cuenta, reiteramos que la participación ciudadana juega un papel importantísimo en la protección de nuestros ecosistemas y a su vez, reconocemos y aplaudimos la labor que llevan a cabo los combatientes, pues entendemos que ante la labor de educación ambiental que debemos reforzar como sociedad, son ellos los que encabezan la batalla por la protección de nuestros bosques y selvas.





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